Mi compañero de oficinaEn la búsqueda de condimentar nuestros años de matrimonio, tratando de no olvidar lo que se siente al seducir y que me seduzcan, Roberto mi marido, me propuso un nuevo juego sexual que dejó muchas fantasÃas en mi cabeza... Nunca imagine que la idea de ser cornudo lo excitarÃa al extremo, fue asà que comenzamos una montaña rusa de experiencias enriquecedoras y excitantes. Y a decir verdad, esto provoco que mis hormonas se dejasen llevar por
Humillada por tres adolescentesAquella reunión era muy importante para mi marido, a media tarde cuando habÃamos salido del trabajo cargamos las maletas en el coche, nos esperaba un largo viaje por carretera, llegarÃamos al dÃa siguiente al mediodÃa. El viaje era muy tranquilo y pronto se nos hizo de noche, hablamos sobretodo de la reunión, lo que me hizo descubrir que mi marido estaba aun más preocupado de lo que yo pensaba.
A mi marido lo conocà en la facultad, yo
ME ENCANTAN ESTAS FIESTASMi nombre es Samanta tengo 25 años mido 1,76 y mis medidas 100 60 90 y llevo casada 4 con un muchacho excepcional que se llama Pedro de 26. Lo que voy a contaros nos sucedió el Sábado pasado. Esa noche invitamos a un amigo Luis a que se uniera a nosotros para salir de fiesta, ya que ese finde estaba solo en su casa. Luis nos dijo que solo quedaba para cenar que no le apetecÃa salir. Bueno, que le Ãbamos a hacer, Luis llego a las 21h como a
Hechizo infalible para atraer a la mujer deseadaSe habian conocido en un simposio de medicina y nutricion en Boston hacia dos años. En aquel tiempo el era traductor simultaneo, habia trabajado por varios anos para la Organizacion de Estados Americanos y ahora radicado en Boston se dedicaba a traducir libros y de vez en cuando participaba en traducciones simultaneas para diferente tipo de eventos internacionales. Ella por su parte era nutricionista, recientemente graduada y pensando en vivir
El despertar de Natalia (1ra. parte)Después de meditarlo largas horas sin poder decidirme a escribirles, hice frente al temor de que mi experiencia no interesara, y aquà estoy tratando de mostrar una etapa de mi vida que enriqueció, lo que hasta ahà era mi solitario mundo sexual.
Esto transcurrió hace varios años, en ese momento acababa de cumplir mis florecientes 17. Mi nombre es Natalia y soy hija única de una familia muy chapada a la antigua, muy puritanos especialmen
El autobús de las 8:24El frÃo viento azota las pocas partes de su cuerpo dejadas a la intemperie.
¿Quién habrÃa supuesto que las temperaturas iban a bajar tanto de un dÃa para otro? Si lo hubiese sabido, se hubiese puesto más capas que una cebolla.
No le gusta el frÃo.
Mira el reloj, son las 8:22, faltan dos minutos para ver aparecer el autobús de las 8:24 por la esquina de esa calle.
Decidiendo que la canción que suena en su mp3 no es adecuado pa
Como se entere tu novio...¡Maldita sea! se me ha olvidado el pijama, ya es tarde para dar la vuelta, el taxi está llegando a Barajas y el avión sale en 45 minutos. Que se le va hacer, ya me dejará uno Mónica. El vuelo llega a El Prat sin retrasos, cojo el "rodalia" que me acerca hasta la estación de Sants y allà me espera mi amiga.
Aprovechando que tengo el fin de semana libre y que mi novio no puede, ni quiere acompañarme, decido aceptar la invitación de Món
Vacaciones de ensueño con mi suegraLa idea de mi novia de ir con sus padres de vacaciones no me gusto nada, pero no tenÃa tampoco argumentos para no ir. A mis suegros les habÃan dejado un apartamento cerca de la costa, era una buena ocasión para conocer aquella zona y además gratis.
Mi novia se llama Elena y tiene 24 años, yo tengo alguno más y me llamo David, sus padres están bastante bien, se casarón jóvenes, y a mà la madre siempre me ha dado mucho morbo, se pare
De vuelta a casaMi matrimonio no resulto, nueve años de noviazgo y 3 de casado llegaron a su fin. Me encontré arrendando un departamento, viviendo nuevamente como un soltero, llevándome amiguitas con ventaja a mi cama sin tener que ocultar mis salidas, o mis llamadas misteriosas, que a las finales me habÃan llevaron al divorcio. Con el aseo del departamento no tenia mayor problema, tampoco con el lavado o el planchado, ya que llevaba mi ropa a una tintorerÃ
De tal palo...Aquà estoy yo, solo con mis pensamientos, tendido en la cama, sudoroso por el calor estival y la excitación, aferrado a mi sexo erecto, con los la mano impregnada de semen y masturbándome por segunda vez. No puedo quitar de mi mente la imagen de su cuerpo bello y joven, con sus turgentes senos recortándose en el contraluz de la ventana abierta iluminada por la luz de la luna llena, cabalgando sobre un atlético macho, jadeando y gimiendo, aba
El EncuentroEl metro estaba oscuro, y no sé por qué me vino a la cabeza la imagen de una mujer abierta de piernas.
Pero no era yo.
HabÃa quedado con un amigo para tomar café: para hablarnos de nuestras cosas y, llegado el momento, derrumbarme un poco sobre sus brazos por el abandono de Carlos. Pero como era habitual, no habÃa nada en claro, porque mi amigo no sólo es impuntual, sino olvidadizo.
Y ahà estaba yo, sentada en el metro con un lib
Nuestro secretoMartÃn y yo somos una pareja de esposos con once años de casados, durante ese tiempo hemos tenido muchas fantasÃas pero no habÃamos podido hacer realidad ninguna, hasta que algo se dio de pronto sin planearlo.
Oscar y Lucy son nuestros amigos desde que éramos novios MartÃn y yo, acostumbramos salir de
Vez en cuando, ese dÃa planeamos un fin de semana alejados del trabajo, salimos los cuatro rumbo a una playa cercana al lugar donde
Mi primera vez con un perroCuando me case, mi esposo me contó que habÃa visto pelÃculas y relatos de zoofilia. A pesar de no saber sobre el tema, no me interese en absoluto en su comentario.
Al tiempo me lo volvió a mencionar, y agregando, si me gustarÃa practicarlo.
Por supuesto le dije, que se olvidara del tema, que eso no lo harÃa jamás.
.Bueno llevamos 2 años de casados, poco a poco mi esposo me hizo experimentar otras cosas, como por ejemplo con otra
La señora del vestido rojoUno de mis negocios es una empresa dedicada al mantenimiento de residencias. Frecuentemente, por lo tanto, me llaman por teléfono o me visitan amas de casa que requieren algún trabajo en sus casas. Por lo general envÃo a uno de los arquitectos a realizar el presupuesto de los trabajos que se requieren y conmigo cierran el trato. Debo decir, antes de continuar, que pese a mi edad me conservo delgado gracias al ejercicio diario que me gusta prac
Melinda, infiel por decretoMi nombre es Melinda, soy una mujer casada, de 30 años, aún sin hijos.
Trabajo en una casa de antigüedades, desde hace diez años, mi horario laboral es de corrido, de las 9 a.m, hasta las 17 p.m.
Los sábados normalmente no se trabaja, salvo excepciones, que venga un cliente importante, para mostrarle las antigüedades exquisitas y de muy alto precio que posee el comercio.
Les cuento que mi marido es un hombre de 50 años, bastante b
El planeta de las Amazonas 2Dos lunas de plata brillan en el oscuro firmamento tachonado de estrellas, por completo llenas y redondas. Una sombra surge deslizándose hacÃa el claro del bosque, apenas visible, fundiéndose con la oscuridad como un ser nocturno nacido de la gélida noche. La sombra deja de avanzar, oculta entre algunas ramas observa el gran claro donde los árboles han sido calcinados.
Ante la sorprendente visión la sombra tira hacia atrás la capucha d
Humillada por placerEra viernes por la noche. Hugo y yo llegamos hasta la puerta de su departamento. Yo iba con mi atuendo de trabajo, pantalón y chamarra de piel y un collar de cuero alrededor de mi cuello. Del collar salÃa una cadena, que de momento y mientras nos abrÃa Sara, permanecÃa escondido en mi chamarra. Mi relación con Hugo es muy compleja. Para empezar no somos novios, ni amantes formales ni nada por el estilo. Entre semana trabaja para mi pero los
Obsesión por mi cuñadaMi nombre es Manuel tengo 30 años, estoy casado con Julieta desde hace 5 años. No daré detalles de su familia, solo diré que es una familia excepcional. Me centraré en hablar de mi hermosa y apetitosa cuñada, Silvia. La que es ahora mi esposa la conocà hace diez años, mi esposa es dos años mayor que ella, y cuando conocà a mi esposa tenÃa 19 y su bella hermana 17.
Silvia es de tez morena clara, casi blanca, como de 1.65 m, cabell
Eros vence a TanatosEn 2186, tras la segunda guerra del carbón, provocada por el absoluto agotamiento de los combustibles fósiles, lÃquidos, sólidos y gaseosos, un gobierno mundial decidió poner fin a la superpoblación mundial del modo más expeditivo posible: prohibiendo el sexo, monopolizando y controlando la reproducción de la especie humana e inhibiendo, ya, en los neonatos cualquier deseo sexual gracias a semillas transgénicas diseñadas con este fin.
La guerrera del cabello plateadoLa mujer mantuvo su arma levantada apuntando el filo contra el cuello de su enemigo. Una pequeña gota de sangre le resbalaba ya, allà donde la hoja habÃa cortado la piel, pero el hombre no pareció inmutarse, sostenÃa su mirada con los ojos serenos y una suave sonrisa bailándole en los labios. Ella permanecÃa frÃa y serena, sus hombres creÃan estar contemplando una escena congelada en el tiempo, ni siquiera se atrevieron a moverse.
Yad
Mi duda, mi tormento, mi redenciónEl otro dÃa, hablando con una amiga, me sorprendà a mà mismo tanteándola a ver qué sabÃa, y si sabÃa algo, qué opinaba de los juegos de dominación.
-Creo que me resultarÃa divertido tener a un chico haciendo el papel de mi esclavo o mi perro.-
-Ajá... Pues oye, yo ladro particularmente bien. ¡Escucha! ¡Guau, guau, aaaaauuuuuu! ¡Wof, wof, grrrr, wof!-
-Jeje. No está mal, aunque... creo que no me divertirÃa contigo.-
En la BibliotecaSu olor quedaba en los libros. Ella se sentaba siempre en la misma mesa, estudiando... O haciendo como que estudiaba.
Entraba siempre a las nueve y veinte de la mañana por la puerta principal de la biblioteca. Siempre llevaba un pañuelo en el pelo, y solÃa llevar largas faldas hippies y camisetas de asillas. SolÃa irse directamente a su silla, dejaba libros y blocs sobre la mesa y se paseaba entre las estanterÃas, buscando distraÃda algÃ
Entrevista a El VampiroSentado frente a mi huésped, del otro lado de la mesa, concluà que su imagen casual diferÃa un poco de lo que esperaba. VestÃa una sencilla playera negra, pantalones vaqueros gastados color azul y botas de motociclista. Pero su increÃble bronceado era algo rotundamente diferente a la idea preconcebida del tipo pálido y demacrado que habÃa esperado ver.
–Supongo –dije– que una persona como usted tendrá muchas historias interesante
Escuela de dolorA los pies del estrado seis mujeres formaban una hilera. VestÃan tan sólo una especie de túnica blanca que parecÃa sujetarse por la parte de atrás del cuello y como pude observar más tarde no llevaban ninguna clase de ropa interior. Calzaban unas ligeras sandalias, también blancas, prácticamente planas.
Detrás de cada una de ellas habÃa una especie de mesa no muy grande, cuyo uso yo en aquel momento ignoraba.
Se las veÃa inquieta