Hola: Me llamo Fidel y tengo 42 años. Aunque en mi vida no me falta de nada, pues tengo un trabajo estable y una mujer maravillosa, a ella no le agradan mis gustos sexuales, que no son otros que el ha...
Ella estaba preparada. Al fin llegaba el día.
Laura había probado poco a poco cada vez más, pero su naturaleza era insaciable.
Quería en esta ocasión conocer sus límites.
Su marido había sido q...