Vamos Marianella Vamos Marianella, ya es hora de regresar.
Junte mis cosas, termine de despedirme de los que aun quedaban en la casa de mi suegra, donde pasamos la noche buena, y tambaleante subí al auto….. había bebido demasiado.
Mientras viajábamos, despacio, porque Rafael también había empinado sus buenas copas, repase la fiesta y sobre todo, lo zarpados que habían estado Rolo y Tito, los primos jóvenes de mi marido. Zarpados ellos y alegre yo, q
Un pueblo, una fiestaNunca me las perdía. Estuviera donde estuviera, siempre volvía esos días al pueblo. Aunque pequeñas, sus fiestas eran únicas, así como los recuerdos que se amontonaban en ratos divertidos. El reencuentro con las amigas de la infancia veraniega, antiguos escarceos de novietes efervescían mi sangre cuando el momento llegaba. Esta vez había convencido a Alma, mi compañera de piso, estudios y confidencias para que saboreara las alocadas noch
Experiencias de voyerismoAún después de muchos años de mirar mujeres desnudas o parejas haciendo el amor, aún siento la misma emoción --mezcla de temor, esperanza y gozo-- de las primeras veces que tuve la suerte de poder hacerlo.
El temor a las consecuencias si uno es sorprendido, la satisfacción por estar venciendo las dificultades para lograrlo y la misma excitación producida por la belleza, los gemidos de las mujeres y los rítmicos movimientos de quien l
Mi marido y 2 strippersMi nombre es Arturo Sánchez, tengo 26 años y 3 de casado. Mi esposa, Sandra, es una mujer espectacular. Morena de 24 años, cabello negro y lacio hasta los hombros, es delgada pero con unas formas sensacionales. Tiene un par de piernas largas y bien torneadas, una cintura cerrada y unos senos pequeños, firmes y con unos pezones lindos.
Mi historia comienza hace un año. Desde mi vida de soltero yo me había hecho muy afecto a las películas